La homofobia dicta sentencia

Si eres tan desgraciado de haber nacido en Camerún, te pueden meter en la cárcel por maricón, por bollera o por travelo. Te contagian el Sida, te niegan la comida –porque ante la escasez, los animales no comen-; te violan o te propinan palizas hasta la extenuación. Y no protestes: eres maricón, bollera o travelo y te lo tienes bien merecido. Si eres abogado y consideras que has de defender los derechos de esta gentuza, ten cuidado porque puedes ir a prisión por crímenes contra la legalidad, contra la soberanía y contra la independencia de tu país. 


No obstante, si no eres de Camerún pero eres de alguno de los 70 países que penalizan las relaciones sexuales entre dos hombres o entre dos mujeres o vives en uno de los ocho estados que asesinan a sus ciudadanos por ser homosexuales o transexuales, también tienes premio.

Éstas son las moralejas que podemos extraer del calvario que en estos días está viviendo Alice Khom, una abogada camerunesa que fundó la Asociación para la Defensa de los Presos Homosexuales (ADEFHO) con el objeto de asistir jurídicamente a los maricones, bolleras y transexuales cameruneses que son extorsionados por las “fuerzas cívicas”.

Su condena la anunció el portavoz del Gobierno de Camerún en una televisión del país africano hace pocos días. El Ejecutivo que preside Philémon Yang considera que Khom ha “violado la ley, la soberanía y la independencia de Camerún”, por haber aceptado 300.000 euros provenientes de los fondos de cooperación de la Unión Europea para luchar contra la homofobia.

Actualmente, tal y como apuntó la propia Alice Khom en su visita a Andalucía el pasado año -y de la que se hizo eco Al Sur de Europa-, en Camerún hay 35 personas encarceladas por homosexualidad.

Sin duda, en esta república unitaria de África central la vida en prisión de la población LGTB es de todo menos humana. Los presos homosexuales y transexuales no pueden decir el motivo de su encarcelamiento a sus compañeros de presidio: de lo contrario, se arriesgan a ser violados y a “ser tratados peor que un animal”.

Uno de los clientes defendidos por Alice Khom fue violado e infectado por VIH. "Nadie lo cuidaba, ni le daban de comer, por lo que fui a hablar con el médico del centro penitenciario para exigir un trato digno a mi cliente”, relató la letrada camerunesa a Montilla Digital. "Ante mi exigencia, el médico me respondió que no tenía comida para las personas normales, así que mucho menos para mi cliente que, además, había sido violado e infectado por VIH en la prisión y que, seguramente, terminaría muriendo”.



Pese a todo, Alice Khom conserva la fuerza de la convicción. En un comunicado que ha hecho llegar a periodistas españoles nos ha pedido que traslademos a la ciudadanía que no se preocupen por ella. “Creo que seré arrestada en los próximos días, pero no voy a perder el sueño por esto y, sobre todo, no voy a abandonar lo que hemos comenzado juntos”, concluye esta admirable militante del amor y de la vida, a la espera de la sentencia que dicte la homofobia. 

No hay comentarios: